Paola Volante: aprendizajes de una runner primeriza

Iniciarme en el running fue toda una aventura y un deseo hecho realidad, ya que siempre veía las publicaciones de Paula Duarte y @She Runs Team. Ver a todas esas mujeres motivadas, empoderadas, entrenando juntas y compartiendo un deseo de salud física, mental y emocional, era simplemente maravilloso para mí y definitivamente mi norte. Yo soy de Concepción y acá no se ve nada de eso, nada como un team de mujeres runners, y Santiago en ese entonces era un destino lejano. Pero la vida se encargó de acercarlo a mediados del 2016 y decidí ponerme en contacto con mi amiga y ex colega Poly (como le decimos con mucho cariño) para ver de qué se trataba @She Runs Team, los “Entrenos” que posteaban y todo este mundo de running que para mí era desconocido y muy atractivo.

Fui finalmente a un entrenamiento de prueba para ver de qué se trataba y me encontré con un grupo maravilloso de mujeres que se potenciaban y que estaban unidas por una linda amistad, que se forjó en este deporte. Inmediatamente supe que era lo que quería y que había encontrado el lugar perfecto donde yo encajaba.

Ya pasó mi primer mes y he aprendido muchas cosas del running:

Super, por ejemplo, que las zapatillas son muy importantes: éstas no deben ser duras sino blandas para amortiguar mejor la pisada y no dañar de esa manera tus articulaciones. La manera en que pisas es casi tan importante como la zapatilla que usas, pues a veces es 50 y 50% lo que ocasiona un mal rendimiento y una futura lesión. La manera correcta de pisar es con un movimiento suave y curvo del pie, en el que tu pierna está absolutamente en control de todos sus músculos, nunca suelta, ya que ahí es donde se dañan las articulaciones.

Aprendí que la postura es fundamental, así que tener el abdomen contraído mientas se corre ayuda mucho a mantener el control del cuerpo y la postura erguida.

Aprendí que trabajar el cuerpo mediante ejercicios funcionales es clave para lograr la técnica ideal del running y que hay que trabajar duro…¡muy duro! Pero por sobre todo aprendí que en el running no hay imposibles, no hay límites, eres libre cuando corres y el único obstáculo que tienes eres tú, tu mente y tus miedos. En cada corrida y en cada entreno te vas superando, como cuando dices en tu mente “no puedo más” y sigues adelante, sin parar, llegando a la meta y superando las barreras de la mente.

Aprendí que siempre hay miedos, pero que éstos son superables SIEMPRE. Y lo más valioso que aprendí es que contar con un team de apoyo, con un coach comprometido y con la conexión femenina positiva, es la motivación que realmente me hace llegar al entreno cada sábado y martes, aunque haya llegado a las 6.00 am de un bus desde Concepción que salió a las 12.00 de la noche del día anterior, en el que no dormí nada y estuve incómoda durante 6 horas sin poder moverme mucho más que de lado a lado. Llegar a entrenar vale eso y mucho más, porque si llego con energía a cada entreno, me voy con el doble. No hay exclusas, ¡sólo puro corazón y power femenino!

*Por Paola Volante Grillo – She Runs Team. Puedes serguirlas en su perfil de facebook @sherunsteam o en su sitio web www.sherunsteam.com.

Foto portada: Pixabay.com

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